El avance de la inteligencia artificial (IA) promete no solo revolucionar diversas industrias, sino también transformar la forma en que se manejan las ciberamenazas. Sin embargo, junto con esta evolución han surgido preocupaciones acerca de su uso malintencionado por parte de cibercriminales, generando un panorama preocupante de posibles ataques más sofisticados y difíciles de prevenir.
Cómo abrazar responsablemente el potencial de la inteligencia artificial para reforzar las defensas cibernéticas
A pesar del sensacionalismo en torno a estos temas, el informe de Verizon 2024 sobre Investigaciones de Violaciones de Datos (DBIR, por sus siglas en inglés) sugiere que existe una distancia considerable entre las capacidades percibidas de la IA generativa y su uso real en incidentes de ciberseguridad.
El presente y futuro de la IA en la ciberseguridad
El crecimiento de la IA generativa ha suscitado una serie de escenarios hipotéticos inquietantes. Sin embargo, hasta el momento, estos ataques sofisticados no parecen estar materializándose de manera significativa en el ámbito cibernético.
El informe señala que, a pesar del aumento del «hype» en torno a la IA generativa, los ataques tradicionales, como el phishing y el ransomware, continúan siendo los métodos más utilizados.
Los líderes de seguridad deben concentrarse en los riesgos actuales que presenta la IA. Muchas organizaciones han comenzado a explorar la integración de esta tecnología para fortalecer sus defensas cibernéticas, especialmente en la detección y respuesta a incidentes.
Chris Novak, director senior de consultoría en ciberseguridad de Verizon, comenta que «la mayoría de las personas no se percatarán de un ataque potenciado por IA, debido a la sutileza del impacto de la tecnología».
Amenazas reales y percibidas
Mientras las organizaciones adoptan avances en IA, también deben estar atentas a los desafíos que presentan tecnologías como la IA generativa y los deepfakes.
Estas herramientas son capaces de crear suplantaciones convincentes o correos phishing altamente realistas, lo que puede facilitar ataques dirigidos y eludir las medidas de seguridad convencionales.
Según el DBIR 2024, los deepfakes se perfilan como una amenaza emergente más tangible en comparación con el phishing, que aún se ejecuta con éxito a través de métodos tradicionales.
La adopción de herramientas avanzadas de IA también debe ir acompañada de una adaptación de las estrategias de ciberseguridad.
Novak enfatiza que los defensores deben aprender a combatir las amenazas impulsadas por la IA mientras aprovechan sus capacidades para mejorar sus propias defensas.
Amenazas internas: un desafío constante
A través de programas como el de Amenazas Internas, Verizon ha logrado establecer un comportamiento normalizado que permite identificar y mitigar los riesgos que pueden provenir de empleados o usuarios autorizados.
Las algoritmos de IA pueden detectar anomalías que sugieren amenazas internas, como accesos no autorizados o transferencias de datos inusuales.
Esta monitorización puede actuar como un potente elemento disuasorio al informar a los empleados que sus acciones están siendo observadas.
Por ejemplo, un representante de atención al cliente que intenta acceder a información de cuentas sin la aprobación del cliente genera alertas dentro del sistema.
La IA permite identificar estos patrones de conducta y alertar a los equipos de seguridad de manera oportuna.
Mejores prácticas para la gobernanza de la IA
El uso de la IA sin los controles adecuados es un riesgo considerable. Es esencial implementar una gobernanza sólida que garantice un uso ético y responsable de la tecnología.
Novak sugiere que las empresas deben establecer procesos rigurosos de revisión para sus aplicaciones de IA, cumpliendo con los estándares éticos y legales.
Algunas de las claves para una buena gobernanza de IA incluyen: establecer protocolos de acceso estrictos para herramientas de IA generativa, programas de educación sobre los riesgos asociados con la IA y sesiones de actualización que mantengan a los empleados informados sobre las mejores prácticas y nuevas amenazas.
Manteniéndose un paso adelante de los cibercriminales
Las organizaciones deben adoptar un enfoque estratégico hacia la IA considerando tanto sus beneficios como sus riesgos.
Las capacidades emergentes de la IA, que incluyen el procesamiento del lenguaje natural y respuestas de seguridad automatizadas, se están evaluando a través de diversos sectores para mejorar la detección de amenazas y reducir el tiempo de respuesta ante incidentes.
A pesar de que las amenazas impulsadas por IA aún no son prevalentes, la vigilancia continua es crucial para adelantarse a las tácticas de los cibercriminales.
Estos individuos a menudo adoptan tecnologías de vanguardia para potenciar sus ataques, lo que obliga a los defensores a ser proactivos en la comprensión y adopción de herramientas de ciberseguridad basadas en IA.
Al aplicar de manera estratégica y responsable la IA, las organizaciones pueden fortalecer sus defensas cibernéticas y prepararse para los nuevos tipos de ataques que emergen en el horizonte.
En resumen, Novak destaca que la mejor defensa contra las amenazas cibernéticas «siempre será un enfoque equilibrado que combine la ingenio humano con el poder computacional de la IA».